Factores de riesgo

Factores determinantes del consumo de alcohol

 

Los ICAP Issues Briefings tratan temas específicos relativos a las políticas del alcohol y brindan un panorama sucinto de las evidencias clave. Cuando corresponde, incluyen un análisis de los resultados previstos y no previstos, casos prácticos de los países y las principales posturas respecto de un debate específico.

 

Resumen del tema en cuestión 

Se le ha prestado mucha atención a los diferentes determinantes —biológicos y ambientales— que influyen sobre la conducta de consumo de alcohol, especialmente entre los jóvenes, y a su impacto relativo. Se pueden dividir en cuatro grupos:

- Predisposición genética;
- Características individuales;
- Factores sociales y económicos;
- Determinantes ambientales.

Generalmente, las investigaciones se enfocan en un grupo de factores por vez. Sin embargo, su influencia es compleja e interrelacionada y los efectos no se pueden disgregar fácilmente. 

Si bien existe un amplio consenso en que son varios factores los que influyen sobre la conducta de consumo de alcohol, existe un debate considerable respecto de las siguientes cuestiones:

- ¿Cuáles son los determinantes más influyentes?
- ¿De qué manera interactúan?
- ¿De qué manera se pueden abordar mejor a través de las intervenciones?

 

La evidencia

La predisposición genética influye mucho sobre la determinación de los patrones y también de los resultados del consumo de alcohol, pero es modificada por la interacción con las variables sociales y económicas. 

Hay varias características individuales—incluyendo la edad actual, la edad en que se comienza a consumir alcohol, los rasgos de la personalidad y el estado de salud física y mental— que afectan el desarrollo de los patrones de consumo de alcohol. 

La condición socioeconómica, especialmente la marginación social y la privación económica, influye sobre la relación entre el consumo de alcohol y los problemas.

La familia es fundamental en la determinación de las expectativas relacionadas con el alcohol y la conducta de consumo de alcohol, como también lo son las interacciones e influencias de los amigos ya que tanto la familia como los amigos influyen en las redes sociales. 

Por último, el entorno más amplio dentro del cual se desarrolla el consumo de alcohol, incluyendo la cultura
general de consumo de alcohol, sus normas y prácticas, creencias religiosas y la disponibilidad del alcohol y su notabilidad, también es importante respecto de cómo se desarrollan y avanzan los patrones de consumo de alcohol. 

La complejidad de las interacciones entre los diferentes factores hace que las relaciones entre causa y efecto sean difíciles de establecer. 

Las influencias  individuales no se pueden separar de otros factores que son fuertes para la vida de la gente y que determinan las percepciones y las conductas.

 

¿Cuál es la cuestión? 

Se le ha prestado mucha atención al tema del impacto relativo de varios factores que influyen sobre la conducta de consumo de alcohol, especialmente entre los jóvenes. 

Los determinantes del consumo de alcohol incluyen factores biológicos, sociales y económicos, como también el entorno más extenso de consumo de alcohol. 

Estos factores tienen un impacto significativo sobre la respuesta individual al consumo de alcohol y sus resultados y ayudan a determinar las elecciones y las conductas de los consumidores. 

Generalmente, las investigaciones se enfocan en estos factores de a uno por vez; sin embargo, su influencia es compleja e interrelacionada y los efectos no se pueden disgregar fácilmente. 

Se necesita una investigación interdisciplinaria sustancial para comprender mejor la forma en que interactúan los diferentes determinantes. 

En forma similar, existe la necesidad de tener métodos con múltiples componentes de políticas y prevención que aborden estos determinantes en forma simultánea. 

 

¿Cuál es el debate? 

Si bien existe un amplio consenso en que son varios factores los que influyen sobre la conducta de consumo de alcohol, existe un debate considerable respecto de las siguientes cuestiones:

- ¿Cuáles son los determinantes más influyentes?
- ¿De qué manera interactúan?
- ¿De qué manera se pueden abordar mejor a través de las intervenciones?

Algunos argumentan que, cuando se trata de jóvenes, la familia, los otros jóvenes y la cultura general de consumo son los principales determinantes del consumo de alcohol: 

“Si bien los adolescentes experimentan influencias a nivel de la comunidad relacionadas con el lugar que ocupa la escuela en nuestra sociedad, los adolescentes también toman decisiones sobre el consumo de alcohol dentro de un entorno social particular. Los compañeros y amigos de los adolescentes son de particular importancia con respecto a las influencias sociales y también lo son sus relaciones cambiantes con los padres. El efecto del consumo de alcohol por parte de los padres y los amigos sobre los patrones de consumo de los adolescentes es tanto directo, a través de la observación y el modelado, como indirecto, a través de su influencia sobre las expectativas y las actitudes relacionadas con el alcohol.”

 

Otros se enfocan en influencias tales como la disponibilidad y el marketing del alcohol y su impacto sobre la determinación de la conducta y los resultados de consumo del alcohol: 

“Estudios longitudinales sugieren consistentemente que la exposición a los comunicados comerciales y de los medios de comunicación sobre el alcohol está relacionada con la probabilidad de que los adolescentes comiencen a beber alcohol y con un mayor consumo de alcohol entre los bebedores principiantes. En función de la solidez de esta asociación, la consistencia de los resultados entre varios estudios de observación, la temporalidad de la exposición y las conductas de consumo de alcohol observadas, la relación entre dosis y respuesta, como también la plausibilidad teórica respecto del impacto de la exposición a los medios y las comunicaciones comerciales, llegamos a la conclusión de que la publicidad y la promoción del alcohol aumentan la probabilidad de que los adolescentes comiencen a consumir alcohol y de que beban más si ya consumen alcohol.”

 

Este debate también se extiende a la identificación de los métodos más eficaces y adecuados para la prevención y las intervenciones, ya sea a través de intervenciones educativas y sociales o restricciones sobre el acceso y la exposición al alcohol. 

 

¿Cuál es la evidencia? 

Los factores involucrados en la determinación de las decisiones acerca del consumo de alcohol, los patrones de consumo y la probabilidad de resultados nocivos o benéficos se pueden agrupar en cuatro grandes categorías:

- Predisposición genética;
- Características individuales;
- Factores sociales y económicos;
- Determinantes ambientales.

Existe una interacción considerable entre estos factores, lo que modifica su impacto relativo e influye sobre los resultados.

 

Predisposición genética 

La predisposición genética ayuda a determinar los patrones y los resultados del consumo de alcohol. La genética participa en: 

- Metabolismo respecto del alcohol.
- Variación de sensibilidad respecto de la dependencia al alcohol y respuestas psicológicas al consumo de alcohol.

 

La evidencia de los estudios sobre adopción destaca la condición hereditaria de los rasgos: 

Por ejemplo, en un estudio realizado entre niños adoptados, el 18,27% de los niños cuyos padres biológicos eran dependientes del alcohol también desarrollaron problemas con el alcohol, en
comparación con el 6% de los niños cuyos padres no eran dependientes del alcohol. La genética también influye de manera determinante sobre otras características que pueden estar relacionadas con patrones particulares de consumo de alcohol, incluyendo los rasgos de la personalidad y los problemas de salud mental.

La interacción entre la genética y otros factores— especialmente variables sociales y económicas tales como la pobreza, desnutrición, estado de salud y cultura de consumo de alcohol— influye sobre el desarrollo de la denominada carrera de consumo de alcohol de una persona y sobre la probabilidad de obtener resultados positivos o negativos. Se cree que el riesgo de por vida de ser dependiente del alcohol implica factores ambientales y genéticos por igual, con una interacción significativa entre ambos.

 

Características individuales 

Hay varias características individuales de las personas que consumen alcohol, incluyendo la edad, el estado de salud física y mental, el estrés y las creencias y expectativas acerca del alcohol, que también afectan el desarrollo de los patrones de consumo de alcohol.

 

Edad 

La edad de una persona contribuye a la determinación de los patrones de consumo de alcohol, los posibles resultados y el grado de riesgo de sufrir daños. 

La evidencia indica que la gente más joven es más propensa a beber en forma más intensa que otros grupos de edades y pueden tener conductas de experimentación y consumo extremo.
También se encuentran en mayor riesgo de padecer resultados adversos para la salud, especialmente accidentes y lesiones, debido a su relativa falta de experiencia con el alcohol junto con la sensibilidad fisiológica exacerbada.

Se le ha prestado mucha atención al impacto de la edad a la cual se comienza a beber alcohol—a veces denominada “edad de inicio”—sobre la conducta posterior de consumo de alcohol y sus resultados. Ello se refiere a la edad a la cual se comienza a beber y no simplemente al momento en el que se prueba alcohol por primera vez. 

La conducta de consumo temprano puede, en algunos casos, predecir los patrones de consumo posteriores. 

- Algunas investigaciones sugieren que las personas que comienzan a beber a una edad temprana (identificada en algunos estudios como antes de los 13 años de edad) tienen un riesgo mayor de sufrir dependencia del alcohol y otras conductas de consumo nocivo más adelante en la vida.

 

Sin embargo, otros estudios contradicen este resultado y argumentan una relación más compleja. 

- El patrón de consumo temprano de alcohol, no simplemente la edad en que se comienza a beber, probablemente prediga el consumo de alcohol más adelante en la vida.

- El consumo temprano de alcohol no necesariamente se correlaciona con problemas de consumo de alcohol en la adultez.

- Otras investigaciones han indicado que la edad de inicio aparentemente no afecta la frecuencia de consumo de alcohol en la adolescencia y sugirieron que la relación entre la edad de inicio
y la conducta de consumo de alcohol es un tema complicado y mediado por otras influencias. 

- Por último, existe evidencia que indica que el consumo temprano de alcohol puede producirse más probablemente entre los jóvenes que ya se encuentran en riesgo y puede ser parte de una gama de conductas anormales relacionadas.

 

El impacto de la edad cuando comienza el consumo de alcohol se ve modulado por el entorno en el cual una persona joven empieza a beber alcohol por primera vez. 

La mayoría de los jóvenes conocen el alcohol a través de sus padres y su familia. 

- Los que comienzan a beber dentro del contexto de la familia tienen un riesgo significativamente menor de desarrollar problemas relacionados con el alcohol que los que comienzan a beber en un entorno alejado de la familia.

- La importancia de la edad de inicio es un tema complicado por otros factores, incluyendo la predisposición genética o las características culturales, tal como la edad a la cual el consumo de alcohol se considera adecuado y aceptable. 

 

Rasgos de la personalidad y salud mental 

Los rasgos de la personalidad se relacionan con el desarrollo de patrones de consumo de alcohol e influyen sobre la conducta de consumo de alcohol. Tanto entre los jóvenes como entre los adultos, existe una tendencia hacia la toma de riesgos, la impulsividad y la búsqueda de sensaciones relacionadas con el consumo de alcohol frecuente y excesivo.

- Se ha relacionado a la dependencia del alcohol con la desinhibición, también denominada “bajo control” , desorden de conducta, agresión y depresión.

- Los desórdenes problemáticos de la personalidad, tal como conducta antisocial han sido correlacionados con la dependencia del alcohol. 

Estas relaciones entre los patrones de personalidad y consumo de alcohol son consistentes entre los grupos culturales y las edades. Existe una alta correlación entre el consumo de
alcohol problemático y la dependencia, por un lado, y el estado de salud mental y ciertos trastornos psiquiátricos, por otro lado. 

- Según algunas estimaciones, la concomitancia (simultaneidad del abuso de alcohol y problemas de salud mental) puede ser del 50% para estos problemas . 

- Entre los jóvenes, se estima que aproximadamente el 60% de las personas con problemas de abuso de sustancias también presentan trastornos psiquiátricos , especialmente ansiedad, depresión y baja autoestima. 

- La evidencia indica una relación genética entre ciertos trastornos psiquiátricos y la susceptibilidad al alcohol y la dependencia del alcohol.

 

Las investigaciones sugieren que los patrones de consumo excesivo son una estrategia para abordar problemas entre las personas con rasgos de personalidad que incluyen ansiedad y redisposición al estrés. 

Las expectativas respecto del alcohol y los motivos de consumo de alcohol. Las expectativas y actitudes respecto del consumo dealcohol son factores importantes a nivel individual que influyen sobre las decisiones en relación con el alcohol, los patrones y los resultados. 

Las expectativas respecto del alcohol son las creencias que tienen las personas acerca de los posibles resultados positivos o negativos que se producirán mediante el consumo de alcohol y se relacionan estrechamente con la conducta. 

- Las expectativas positivas acerca del alcohol generalmente se relacionan de manera positiva con el consumo de alcohol, mientras que las expectativas negativas generalmente conducen a una disminución o abandono del consumo de alcohol. 

- Las expectativas pueden influir sobre la edad a la cual se comienza a beber, como también sobre la frecuencia y la cantidad de consumo de alcohol. 

 

Los motivos del consumo de alcohol se relacionan con las expectativas y cambian según la edad. Generalmente, los motivos se agrupan en cuatro categorías principales: 

- Sociales (por ejemplo, beber para celebrar y participar en interacciones sociales); 

- Mejoramiento (por ejemplo, beber para sentirse de cierta forma);

- Afrontamiento (por ejemplo, beber para alegrarse o calmar el estrés); 

- Conformidad (por ejemplo, beber porque otras personas lo hacen). 

 

Los motivos de afrontamiento se relacionan con patrones de consumo problemático mientras que los motivos sociales y de conformidad se relacionan con un consumo moderado.

- Según las investigaciones, los motivos sociales son las principales razones para beber alcohol entre la mayoría de los jóvenes adultos y los adultos, pero son menos frecuentes entre los adolescentes.

 

A medida que los bebedores crecen y cambian los motivos de consumo de alcohol, la frecuencia de consumo y la cantidad de tragos por sesión tiende a disminuir.

 

Factores sociales y económicos 

Condición socioeconómica 

Los patrones y los resultados del consumo de alcohol se correlacionan con la condición socioeconómica de una persona, incluyendo el empleo y nivel de ingresos. 

Los estudios sugieren una relación positiva entre ser un bebedor frecuente y el nivel de educación y los ingresos de una persona.

- Los bebedores moderados generalmente gozan de una condición socioeconómica superior que los abstemios y los bebedores excesivos y padecen menos problemas relacionados con el alcohol.

- Algunas investigaciones determinaron una relación en forma de U entre el consumo promedio de alcohol a diario y los ingresos.

- Sin embargo, para los adolescentes esta relación no se mantiene y no existe una correlación entre la condición socioeconómica y el consumo de alcohol. Hay otros determinantes que probablemente sean más importantes para este grupo de edades, incluyendo las relaciones con amigos y familiares. 

 

Se ha relacionado a la marginación social y la privación económica con una alta prevalencia de trastornos de consumo de alcohol. Entre los indigentes y las personas sin hogar, se han reportado mayores índices de abuso de alcohol que entre la población general, aunque existe una variación entre los países.

- Estudios realizados entre poblaciones de gente sin hogar de diferentes países (Australia, Francia, Alemania, Grecia, Países Bajos, el Reino Unido y Estados Unidos) revelan índices de dependencia del alcohol de 68,1%.

- Las investigaciones indican que más del 70% de los niños de la calle en Brasil beben en forma excesiva. 

- Un estudio sobre “dependencia del alcohol de por vida” realizado entre las personas sin hogar de las áreas urbanas indicó los siguientes índices: 

- Los Ángeles, EE.UU. – 62,9% 

- Melbourne, Australia - 46% 

- Munich, Alemania – 72,7%

- París, Francia – 24,9%

- La variación en los índices reportados puede deberse a las diferencias demográficas de las personas sin hogar de los diferentes países, las disparidades en el acceso a la salud y los tratamientos (especialmente para los problemas de salud mental) y la precisión del muestreo. 

 

Los grupos de indígenas generalmente se encuentran entre los segmentos socialmente excluidos de la población y revelan mayores índices de consumo de alcohol problemático que la población general.

- Ello es real para los Nativo Americanos de los Estados Unidos y los Aborígenes Australianos; se ha reportado una correlación similar para los grupos de indígenas de India, por ejemplo. 

 

La pobreza y la exclusión social también se correlacionan intensamente con los resultados negativos del consumo de alcohol. 

-  Se estima que los países con menores ingresos soportan una carga de morbilidad desproporcionada que se le atribuye al alcohol.

- La confluencia de diferentes factores, tales como el escaso acceso a la salud, la desnutrición y el estado de salud en general entre las poblaciones más pobres, probablemente desempeñe un rol significativo en la determinación de esta carga. 

 

Familia, amigos y redes sociales

El entorno familiar, los amigos y las redes de apoyo social influyen sobre el desarrollo de los patrones de consumo de alcohol de una persona a través del tiempo, la denominada trayectoria de consumo de alcohol. 

La influencia familiar persiste en la adultez, aunque puede ser más intensa en edades más tempranas. La familia puede ser un factor de protección contra las conductas de consumo problemático.

- La estructura familiar (tal como la presencia y la participación de los padres) durante la niñez o la adolescencia afecta el consumo de alcohol por parte de los jóvenes; estas influencias se mantienen en la adultez.

- Las personas con lazos familiares más fuertes son menos propensas a ser influenciadas por amigos y están mejor capacitadas para evitar el consumo riesgoso de alcohol.

- La mayor participación en las actividades familiares, en vez de en actividades con amigos, también es un factor de protección.

- La estabilidad en las relaciones de pareja ha sido relacionada en forma positiva con el consumo de alcohol moderado, mientras que las alteraciones en las relaciones se relacionan más probablemente con patrones de consumo nocivo. 

- Generalmente, el consumo general disminuye a medida que los jóvenes se convierten en adultos y asumen responsabilidades que generalmente se consideran incompatibles con el consumo excesivo de alcohol, incluyendo el casamiento y la paternidad. 

 

Las influencias familiares también pueden representar factores de riesgo para los patrones de consumo nocivo. 

- El hecho de formar parte de una familia disfuncional ha sido relacionado con un mayor consumo de alcohol entre los jóvenes.

- La falta de calidez paterna y el rechazo percibido por parte de los padres han sido relacionados con problemas con el alcohol y un mayor consumo de alcohol.

- Entre los jóvenes, la falta de apoyo familiar y la falta de supervisión y control paterno ha sido relacionado con un consumo más excesivo de alcohol. 

 

Las influencias familiares son importantes al momento de determinar las expectativas y las normas respecto del consumo de alcohol. La conducta de consumo de alcohol entre los miembros
de la familia generalmente sirve como modelo para los jóvenes.

- El consumo de alcohol por parte de los padres puede predecir la conducta de consumo que tendrán los jóvenes en su adultez.

- La conducta de consumo de los hermanos, especialmente los hermanos mayores y del mismo sexo, ejerce una fuerte influencia sobre los patrones de consumo de los adolescentes, hasta quizá una influencia mayor que la que ejercen los padres. 

- Sin embargo, para los niños de padres dependientes del alcohol, la predisposición genética influye de manera más significativa sobre el desarrollo de problemas que la conducta de consumo por parte de los padres.

 

Las interacciones y las influencias de los amigos son otro determinante importante de la conducta de consumo de alcohol, especialmente entre los jóvenes. 

- Los hombres son más influenciados por sus amigos que las mujeres, aunque ello puede variar según la edad.

- Las personas cuyos amigos beben en exceso suelen ser bebedores excesivos también, una relación que persiste en la adultez.

- Existe evidencia que indica que las influencias de los amigos pueden ser más importantes en algunas culturas que en otras.

 

La interacción entre la conducta de consumo de una persona y la conducta de consumo de sus amigos es bidireccional: una persona recibe la influencia de sus amigos, pero también influye sobre ellos. Las percepciones de los jóvenes respecto de cómo beben sus padres y amigos se relacionan estrechamente con su propia conducta de consumo.

- El consumo de alcohol por parte de los amigos es un vaticinador principal del consumo de alcohol entre los adolescentes.

- Los adolescentes tienden a sobrestimar los niveles de consumo de alcohol entre sus amigos.

- Algunas investigaciones sugieren que, entre los jóvenes, los bebedores excesivos reciben una calificación positiva por parte de sus amigos en términos de sociabilidad, confianza en sí mismo y
agresión.

 

La presencia de una intensa red social de la familia y amigos brindan una estructura de apoyo que ofrece protección contra los problemas con el alcohol. Las personas que tienen redes fuertes y apoyo social son menos propensas a desarrollar problemas con el alcohol que los que carecen de dicho apoyo. 

Una red de apoyo intenso también es un factor importante para el tratamiento exitoso de las personas a quienes se les han diagnosticado trastornos con el consumo de alcohol. La participación en ciertas actividades sociales y la pertenencia a grupos sociales puede influir sobre los patrones de consumo de alcohol, especialmente entre los jóvenes.

- La participación religiosa es un factor de protección significativo contra el consumo problemático de alcohol incluso cuando no existe una proscripción contra el alcohol.

- Entretanto, las investigaciones de Estados Unidos indican que los estudiantes universitarios que viven en fraternidades y hermandades son más propensos que sus amigos a involucrarse en un consumo riesgoso de alcohol.

 

Determinantes ambientales

El entorno más amplio dentro del cual se realiza el consumo de alcohol, incluyendo la cultura general de consumo de alcohol, las normas y las prácticas prevalentes y la exposición al alcohol afectan la manera en que se forman y avanzan los patrones de consumo de alcohol.

Las normas o prácticas sociales pertenecientes a las diferentes culturas determinan las percepciones y las conductas comunes sobre el consumo de alcohol. Las culturas difieren en el grado en que aceptan el consumo de alcohol y toleran conductas particulares. 

- Las típicas culturas “húmedas” (por ejemplo, la mediterránea) se caracterizan por una mayor tolerancia e integración del consumo de alcohol, especialmente en ocasiones sociales y con las
comidas, y por patrones de consumo moderado y una estigmatización del consumo crónico en exceso y la embriaguez.

- Por otro lado, las culturas “secas” (por ejemplo, los países de Europa Nórdica) son menos permisivas del consumo de alcohol regular, pero se caracterizan por episodios de consumo excesivo y tolerancia hacia la embriaguez.

- Los entornos y los lugares de consumo de alcohol varían entre las diferentes culturas y también afectan los patrones y las prácticas comunes de consumo de alcohol.

- En un estudio transcultural sobre los motivos de la abstinencia del alcohol, la “religión” y la “crianza” fueron los motivos más mencionados.

- Las normas culturales preponderantes se reflejan en las medidas normativas, tales como la edad adecuada para determinar la edad legal para la compra y el consumo de alcohol o el grado de restricción de la disponibilidad del alcohol.

 

Otras diferencias culturales, como normas y roles relativos al sexo, también influyen sobre la conducta de consumo de alcohol. 

- En la mayoría de las culturas, los hombres beben más que las mujeres.

- Ciertos patrones de consumo, por ejemplo los episodios de consumo excesivo (consumo compulsivo extremo), suelen ser socialmente más aceptables para los hombres que para las mujeres.

- En forma similar, dichas normas culturales pueden implicar una estigmatización y un tratamiento diferente para los hombres y las mujeres que tienen problemas con el alcohol.

- Los roles relativos al sexo en una cultura pueden mediar los efectos de otros factores sobre la conducta de consumo, tales como educación, empleo e influencias familiares.

- La importancia de las influencias sociales y culturales aumenta durante las últimas etapas de la adolescencia.

 

Existe un debate sobre el alcance con el cual la exposición al alcohol a través de comunicaciones comerciales y su disponibilidad física influye sobre los patrones y las elecciones de consumo de alcohol. 

Los estudios sobre los efectos de las restricciones sobre la disponibilidad del alcohol han indicado efectos inconsistentes sobre las ventas y el consumo de alcohol.

Entre los jóvenes, la mayor disponibilidad del alcohol puede estar relacionada con percepciones más intensas de la aprobación social del consumo de alcohol; a su vez, estas percepciones se correlacionan con un mayor consumo de alcohol.

Con respecto a las comunicaciones comerciales, las investigaciones indican que la publicidad, como mucho, solamente influye de manera modesta sobre el consumo; este efecto recibe la influencia de los motivos y las expectativas respecto del consumo de alcohol.